Mostrando entradas con la etiqueta Ometepec. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ometepec. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de abril de 2021

EL POETA ATRAPADO [Leyendo a Juan García Jiménez]


¡Yo he escrito muchos versos y nunca lo he sabido!

(Poema Autobiográficas)

Juan García Jiménez es un poeta atrapado. Lo prueban los siguientes versos de La feria, del libro Luna de barrio:


El penco saltó la tranca

y dio un brinco al barranco.

¡Qué penco tan bruto y bronco

que deja trunco el ahínco

de su jinete zopenco..!


* * *

Un negro de negro rango

al ritmo de La zandunga

luce vistoso jorongo;

y cuando baila el huapango

todos imitan su ritmo:

¡desde el adusto hasta el rengo!




Ahora que no versa al estilo vernaculista, se nota su predilección por la sonoridad de las palabras, su gusto por la rima; se sospecha que le agradaba escucharse, degustar en boca propia cada sonido, recitarse en voz alta sus argucias literarias, oír sus culteranías en voz viva, antes de que otros las recitasen: En ambas coplas se engalana con variaciones en las segundas vocales tónicas de las rimas: barranco, penco y zopenco, ahínco, bronco, trunco, en la primera; rango y huapango, rengo, jorongo, en la segunda, con el añadido de zandunga y, obviamente, sin las faltantes ingo y ungo (que chingo, gringo y pingo, y chungo y piculungo habrían resultado idóneos, y reto, a riesgo de anclar el sentido o desquiciarlo). Recurre, además, a rimas internas: penco versus penco, negro versus negro y ritmo versus ritmo. Otro recurso que refuerza la musicalidad de las coplas es el metro, la medida de cada verso: son octosílabos. Incurre (y lo digo por no repetir el verbo del principio), incluso, en hiato en la segunda línea de la copla primera, al desinalefar o separar el dio del un, como no ocurre en el habla común, y resulta curioso porque la sinalefa es un recurso que los poemas vernáculos aprovechan y exceden.

Y se excede, nuestro Juan. En el poema Autobigráficas se lee: El sueño es un ensueño risueño que retoña/ cariños en el alma... Quizá sueña mi ensueño, donde abundan sonidos similares: aliteración, repetición de vocales (abiertas en este caso) y consonantes: sueño-ensueño-risueño-ensueño y sus parientes retoña y cariños. Se sigue sospechando que le deleitaba recitar sus versos ante sí mismo, se dejaba atrapar por su sonido. Trabaja García Jiménez con versos de la métrica clásica: de los de arte menor, de ocho sílabas; de arte mayor, de once, doce y, preferentemente, de catorce sílabas, que suele alternar con los de siete. Sus estrofas son variables, excepto en los sonetos y en uno que otro poema. Tiene más oficio, nuestro poeta, que poesía.

Sus poemas son anécdotas en verso, generalmente. En ellos usa y abusa el poeta de los tópicos vernáculos: sentimentalismo exacerbado, particularmente el sufrimiento que provocan la pobreza y el desamor; imitación y exaltación del habla popular (se reconoce que el poeta tenía buen oído); el machismo como un valor patrio; simpatía por los pobres y la pobreza; un sentido de la nacionalidad mexicana (se le presenta como el autor folklórico por excelencia); etc. Seguro que sus mejores versos están en el libro Cuando el amor cantaba. La causa se ignora — aunque se sospeche—; lo cierto es que García Jiménez encuentra en estos recursos retóricos causa y efecto para abundar poemas. Acto seguido, se regodea, se auto-complace y complace a los lectores; se deja intimidar por el estilo de la época, sin atreverse a ensayar en versos como los hasta arriba anotados, donde se insinúa que puede desprenderse del sentimentalismo, por ejemplo. O en sus poemas eróticos, como veremos, porque sus panegíricos resultan sosos y anodinos.



¿A ti qué te cuesta hacer que yo goce?

(Poema Mi querencia)

En los primeros poemas, sobre todo los de corte vernáculo, el poeta utiliza y repite figuras para decir la mujer o, mejor dicho, los toma como símbolos del cuerpo femenino, los senos y la boca o los labios:


que tienen los senos como pomarrosa,

¡como jicaritas hechas en Uruapan!;

...

y tienen los labios com’una granada

(Michuacán del alma)


***

labios de pitaya, como una sandía;

...

¡senos como jícaras!

(Mi tierra querida)


***

y beso tus senos que son pomarrosas

y casi, Rosaura,

parecen palomas y tamién parecen

jicaritas blancas

(¡Vente pa mi casa..!)


***

¡y qué boca guinda como pa chuparle

la sangre en sus besos!;

¡qué pechos rollizos, como dos palomos

acurrucaditos, latiendo y latiendo..!

(¡Ca vez que mi acuerdo..!)


***

Tus labios en onde reventó a güen tiempo

alguna pitaya

me besaron harto

...

tus senos de lirio dentro del corpiño

por tantito escapan

(Como una esperanza)


***

que me coma la fruta de su boca

qui’mpieza a reventar;

qui apriete entre mis manos las pomas de sus pechos

(Plegaria)


***

la que’n el corpiño lleva dos palomas

retozando gusto

(Gorgonio)

Erotismo elemental, apenas descriptivo, enunciante. El atrevimiento, la ruptura con esas figuras repetidas se da en la boca guinda, donde el poeta-amante ha de chupar —vampiro— la sangre de la amada-labios-color-sangre-viva. Y eso es el inicio. En los poemas Pecadora, Poema trunco... y Lavanderita del río, García Jiménez se desentrampa y destrampa y le suelta la rienda al penco tan bruto y bronco del erotismo. En el primero de estos tres poemas la mujer (apostrofada pecadora, sin que se sepa bien a bien la causa, aunque se sospeche) es descrita con las artimañas retóricas anteriores en que se nota la excitación del poeta (presagio de un coito apresurado y frenético); enseguida reflexiona y delata su miedo:


Te quiere mi dolor, pero me pienso

que acaso eres lo mismo que las otras:

envenenada miel, flor entre espinas,

audaz y engañadora...

Supone aquí este escribano que funge como lector que el miedo no tiene origen moral, como insinúa el titulo del poema, sino físico-anatómico. Enfrentar tamaña fiera erótica no será pan con chocolate en domingo después de misa de seis:


El amor no es un sueño...; ¡es el tributo

de tu cuerpo brindándose en la alcoba;

de tus senos temblándote entre mis manos...

de tu boca temblando con mi boca...

de tus muslos vellosos y rollizos

enredándose a mí como una boa..!

A pesar del inconfesado miedo, convertido en No temo tu abandono, el ometepecense amante acepta el reto y asume su papel masculino: Pero, ¡ven, ven a mí! ¡Ven, insinúa/ con tus amplias caderas mi derrota!, al grito de: ¡Ven a mis brazos, que te espero/ para acabarte toda! Seguro es que sin melodramatismo el poema ganaría, y el lector, por añadidura, a pesar de ser éste un poema onanista porque nunca el coito se consuma. Del Poema trunco... habría que desdeñar los primeros cuartetos y quedarse con el final. Lo transcribo porque está por encima de la teatralidad, el moralismo y la macha visión de los primeros:


¡Ah! tu rosa íntima... tan sólo imaginada

en las noches más lúbricas, cuando el insomnio espina;

¡y que perfuma sólo bajo tu falda fina..!,

¡y sólo por tus muslos ha sido acariciada!


Lavanderita del río es un romance zopenco, mal imaginado y peor ejecutado, sobre todo porque en él regresan las ataduras vernáculas del poeta: el dramatismo de la anécdota, lo gratuito del valiente armado con machete para asaltar el himen de la de la negra color, la justificación de la violación y la solidaridad con el violador y la intención de violarla, además.


¡Qué caramba: él no es un bembo,

nomás un zambo y cambujo..!

(Romance de Fredesvindo)

Y ahora, la color. Apenas que reconoce y anota García Jiménez que en la Costa Chica existen negros, morenos, prietos, zambos, cambujos y otras especies, se le olvida que los ha ignorado o los ha tenido olvidados, y apenas asomados, en sus poemarios. Cuando han aparecido nombrados como negros, se refiere a los estadunidenses:


y surja Lincoln en la hora trágica.

¡Cristo ilumine su visión de apóstol

y levante en su pecho, barricadas,

donde la perseguida raza negra

halle refugio como en propia casa.

Es en el Romance de Fredesvindo donde lo negro del negro se anegra. Para denigrarlo (o sea, convertirlo en negro, y ridículo, por añadidura), claro está:


Pateco, chimeco y chando,

con el pelo rechilvudo

y cuculuxtle...

...

¡Bembo, bembo, Fredesvindo..!:

piernitas de tingüiliche,

metiche como el bejuco;

nigüento, pero nigüento;

ya mero andabas chirundo...

...

¡Qué caramba; él no es un bembo,

nomás un zambo y cambujo..!

Podría comentarse este esperpento, pero se prefiere utilizar la ocasión y dejar asentado que, según parece, nuestro Juan dejó escuela: abundan ahora, como hongo entre la cuita’e vaca después de la lluvia, imitadores ramplones de esta línea, de este estilo, y no sólo poetas y recitadores, sino maestros de escuela, cortadores de pelo, matanceros y otros sin quihacer metidos a escritores. Pedirle más a García Jiménez sería demasiado, y más si pensamos en la fama obtenida en vida, que perdura hasta hoy, aunque apenas se le lea, aunque se le homenajee por inercia, y aunque se le nombre El Poeta de la Patria Chica, ¡qué caramba, él no es un bembo, ni menos de negro rango!

sábado, 21 de noviembre de 2020

Los masacrados de la Revolución en Costa Chica

Aunque el movimiento social conocido como la Revolución Mexicana, encabezada por Francisco I. Madero en contra de Porfirio Díaz, inició en 1910, en esta zona de la Costa Chica fue el lunes 17 de abril de 1911 cuando los revolucionarios bajo el mando de Enrique Añorve Díaz conquistaron Ometepec, apoyando el Plan de San Luis; en esas fechas, Ometepec era cabecera del Distrito de Abasolo, es decir, era la plaza política y militar más importante.

Durante la tarde de ese día, insurrectos de Ometepec, Acatepec, Igualapa, Juchitán y Huehuetán, con armas en la mano y necesitados de justicia, después de una batalla, se apoderaron de la plaza y la ciudad, con la intervención tardía de Añorve Díaz, en compañía de la gente de Cuajinicuilapa —comandada por Teodoro Aguirre—, quien había preparado este movimiento en la región y quien había prometido a algunos de estos pueblos recuperar sus tierras comunales, de las que habían sido despojados ilegalmente por ricos caciques, ganaderos y comerciantes del lugar. Añorve Díaz había permanecido en La Escondida (hoy Punta Maldonado) por temor a represalias del recién nombrado jefe político Manuel García, quien tuvo noticias previas al alzamiento.

Después de conseguir la derrota de las fuerzas porfiristas, los campesinos de Igualapa, Huehuetán y Acatepec se dedicaron a cumplir con uno de los puntos del Plan de San Luis, consistente en recuperar los títulos de propiedad que amparaban sus tierras comunales; estos títulos servirían para que el gobierno de Madero tomara cartas en el asunto y resolviera que los campesinos volvieran a tener la posesión legal de sus tierras. 

Durante un mes, los campesinos se dedicaron a recuperar sus títulos, dispersados mayormente en Ometepec y en Pinotepa Nacional, Oaxaca, lugar cual acudieron los igualapanecos por ellos; para poder recuperarlos, recurrieron a las armas ante la resistencia de algunos «dueños» para entregárselos: en ambos bandos hubo muertes. Inmersos en esta dinámica, y sin haber recuperado totalmente sus títulos, el 17 de mayo, los huehuetecos, por su parte, mataron a José Medel —rico de Huehuetán— e intentaron, con los igualapanecos, asaltar el Ayuntamiento de Ometepec; además, recuperaron las últimas escrituras faltantes, sin consentimiento de Añorve Díaz.

Otra de las decisiones propias tomadas por las autoridades revolucionarias de Igualapa fue ordenar a los terratenientes la suspensión del cobro a labriegos, el 24 de mayo. En tanto, los terratenientes de Ometepec conquistaron la voluntad del jefe del movimiento, Enrique Añorve Díaz, para que rescatara y les devolviera esos documentos, que se encontraban en manos de los revolucionarios igualapanecos y huehuetecos: el 29 de mayo, en su calidad de jefe de armas, mandó publicar un aviso, que se convertiría en un vaticinio de lo que sucedería unos días después: «Que SERÁ PASADA POR LAS ARMAS toda persona que… se dedique a cometer abusos, que estén en pugna con los principios y defensa de la causa que se persigue, tales como TRAICIÓN, RAPTO, FORZO, ROBO, ASESINATO, etc.».

José Manuel López Victoria lo justifica así: «La ola de sangre y los desmanes cometidos por sus seguidores, apesadumbraron al jefe Enrique Añorve y procedió a aumentar sus efectivos con voluntarios del Distrito que convergían en Ometepec, a fin de responsabilizar de sus actos a los sostenedores del orden que se proponía imperara. Entonces nombró a sus oficiales y por aclamación, don Enrique fue reconocido como general de la Revolución… Esa aversión [entre Añorve Díaz y los huehuetecos e igualapenecos] era recíproca, pues el líder del movimiento revolucionario en la Costa Chica alimentaba hondo resentimiento contra los igualapanecos y huehuetecos, que pisotearon su autoridad y exigieron bajo presión de los fusiles las escrituras a los poseedores de tierras labrantías».

Así, el 11 de junio de 1911, luego de que regresaran sus fuerzas militares de Acapulco y luego de haberlos citado telefónicamente con el engaño de que iba a devolverles algunos títulos de propiedad faltantes, Enrique Añorve tomó presos a 19 campesinos, entre ellos a los principales de Igualapa, les exigió los títulos de propiedad de los terratenientes, los cuales fueron devueltos a sus «dueños». Después, los mandó matar, sin juicio de por medio, atados de manos, en zona despoblada, a cargo de dos fracciones ejecutoras: «…una tomó el camino a Igualapa y la mandó el capitán Teodoro Aguirre; mientras la otra siguió el rumbo de Lo de Soto, estado de Oaxaca, bajo la vigilancia del de igual graduación, Eligio Estévez», escribe el mismo López Victoria.

Según Epigmenio López Barroso, «fueron fusilados Raimundo Timoteo, Presidente Municipal de Igualapa; los Regidores Pedro Estévez y José Espiridión Cervantes; y los señores Evaristo E. González, José Domínguez Castañeda, Zenón Hesiquio, Vidal Martínez, Juan de los Ángeles, José Cecilio Domínguez y otros, todos de Igualapa: Francisco Sosa, de Acatepec; y Domingo Guzmán, de La Soledad, por exigir el reparto de tierras programado por el movimiento revolucionario de 1910».

Agrega López Victoria: «Este último, revolcándose en su propia sangre y no obstante de haber recibido el “tiro de gracia”, al quedar abandonado con los cadáveres de sus compañeros de infortunio, sobrevivió providencialmente y, arrastrándose entre la maleza, pudo ponerse a salvo. Se trasladó a Igualapa y fue portador de la triste novedad de la pérdida de los caracterizados ciudadanos de ese pueblo». E informa: «Por su parte Estévez, en el camino de Ometepec a Lo de Soto envió al paredón a los capitanes Vicente Domínguez y Clemente Martínez, al teniente Nicolás Carmona y a los señores Aristeo Juárez, Marcial y Manuel Álvarez, Pedro y Juan Marroquín y Domingo Guzmán, este último nativo de La Soledad».

Esta masacre fue el comienzo de una ofensiva emprendida por los terratenientes de Ometepec en contra de la revolución de los campesinos de Guerrero por recuperar sus tierras comunales; la ordenó quien, primero, fue su líder, el maderista Enrique Añorve Díaz.

Según el historiador Renato Ravelo, «a partir de este suceso, los grupos campesinos no pudieron radicar más en sus pueblos, buscaron campamentos, refugios y las formas de sobrevivir en el monte. Recorrieron toda la costa buscando organizar a sus colegas antiterratenientes y los encontraron en Azoyú, Cuautepec, San Luis Acatlán, Copala y Tecoanapa, donde las represalias de los terratenientes también habían obligado a los grupos más rebeldes a mantenerse sobre las armas; juntos ahora golpearon a ricos y caciques».

En el caso de Cuajinicuilapa, el movimiento de los pueblos para recuperar sus títulos no tuvo eco; sin embargo, los insurrectos sí incursionaron en la zona, causando daños en la hacienda Miller: «El ganado disminuyó sacrificado por los revolucionarios. Los indios mataban las reses sólo para utilizar la grasa. El cuero y la carne se pudrían en los campos o servía como alimento a los zopilotes ahítos. Los campos sembrados de algodón fueron arrasados. Ni un petate de algodón volvió a ser introducido a la casa de la Hacienda. Las máquinas desmontadoras fueron destruidas», según Aguirre Beltrán. Los zapatistas cuijleños entrarían a pelear las tierras contra German Miller, el terrateniente, hasta 1913.

Por su parte, Añorve Díaz, amargado y decepcionado por los malos tratos recibidos por Madero y los Figueroa, quienes encabezaban el movimiento en Guerrero, viajó a Puebla, donde murió de pulmonía el 30 de diciembre de ese año, dejando trunco su deseo de seguir en “la bola”, ahora bajo el mando de Zapata.

Sobre este final, anotó López Victoria: «También analizó Añorve las injusticias cometidas por la Revolución triunfante para con sus espontáneos y esforzados soldados que, en su mayoría, se encontraban sumidos en aterradora pobreza por haber perdido sus propiedades al levantarse en armas. Y, consecuentemente, el propio jefe costeño escribió desde la Angelópolis al capitán Rafael Guillén, que residía en Ometepec, y le previno que entrara en pláticas con los principales dirigentes del pueblo, con la finalidad de reorganizar a las antiguas fuerzas maderistas para que, una vez armadas, se alistaran a revolucionar bajo la bandera e ideales de Emiliano Zapata, tan pronto como Añorve regresara a la Costa Chica y a donde se dirigiría».


 [20/XI/2007]

lunes, 25 de enero de 2016

Falleció el Donny Mayor, Andrés, en Ometepec

Eduardo Añorve
Ometepec, Gro.
25 de enero de 2016


 
Don Andrés, el Donny Mayor. Fotografía: Internet.

“De esos hombres poco nacen”, debe ser la leyenda que se escriba en la tumba de Andrés Ortiz Guzmán, también conocido como El Donny Mayor.

Andrés Ortiz Guzmán nació el 5 de julio de 1961 en Piedra Ancha, municipio de Ometepec, pero vivió gran parte de su vida en La Libertad, en el mismo municipio.


Con su hermano Félix crearon el mítico conjunto de música criolla de la Costa Chica Los Donny’s, el que por mucho tiempo ha interpretado y compuesto corridos, cumbias, chilenas, baladas y boleros.


Los Donny’s (de Guerrero) fue uno de los grupos con mayor relevancia social en la Costa Chica y en Guerrero; incluso a nivel nacional alternaron con grupos de prestigio, sin menoscabo de su música ni de su oficio.


Con el liderazgo de Andrés el conjunto escaló a escenarios incluso internacionales y apareció en diversos programas musicales en televisión y radio con gran rating.
Estos hermanos trabajaron juntos hasta hace unos 5 o 6 años en que Félix decidió abandonar el grupo, de acuerdo con familiares de Andrés, sobre todo por desacuerdos en cómo administrarlo.


Posteriormente Félix y sus hijos crearían el conjunto El Donny y sus Juniors, en tanto que Andrés continuó con el membrete de Los Donny’s de Guerrero, sumando también a hijos suyos.


En su primera época, la más relevante, el habla criolla o mocha, el "estilo huehueteco" de interpretación del corrido, la espontaneidad, lo auténtico, el desparpajo, el disfrute de los propios músicos, la humildad y la antisolemnidad fueron sello del grupo.


Andrés Ortiz tocaba la guitarra, el teclado y hacía la primera voz, además de dirigir el conjunto y de componer algunos corridos, boleros y cumbias, como El fuego de un amor (Chejuita).


La Mula Bronca, Eloy Torralba, Zótico Ruiz, El Paso de la Canoa, Pedro El Chicharrón, Pedro Torres, La Gallinita, El Coyote de Cuaji, Buenos Aires y Chico Petatán son algunos de los corridos más conocidos, bailados y escuchados de Los Donny’s.


La madrugada del pasado sábado 23 de enero, en la ciudad de Ometepec, falleció don Andrés, después de padecer por casi dos años cáncer de estómago.


Falleció Andrés Ortiz Guzmán, el también llamado Donny Mayor; sus hijos Fermín, Ricardo, Raymundo, Luis Alberto y Fredi, quienes forman parte del grupo, continuarán difundiendo su música.


Ya se fue, ya dejó su huella: él ha sido y será uno de los héroes del panteón de la cultura afroindia de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca. Que nos dé consuelo su memoria –como dijo el Archipreste.


El domingo 24 de enero por la tarde, los restos de Andrés Ortíz Guzmán fueron sepultados en el panteón de Ometepec, donde vivió los últimos años de su vida.

jueves, 7 de enero de 2016

El agro, el turismo y ahora la minería representan la riqueza de Guerrero: Héctor Astudillo

** Anunció que la distribución del fertilizante será gratuita
** Enviará iniciativa para formalizar las 8 regiones del estado (que se incluyan en la Constitución del estado)
** A los presidentes municipales les dijo que los ayuntamientos tienen recursos suficientes y que los hagan rendir


Eduardo Añorve
Ometepec, Gro.
7 de enero de 2016



Astudillo: baño de pueblo. Fotografía: Eduardo Añorve.

En el primer foro para la elaboración del plan estatal de desarrollo del estado de Guerrero, celebrado el miércoles 6 de diciembre en el Instituto Tecnológico de Ometepec, el gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores expresó que el campo, el turismo y, ahora, la minería, representan la riqueza de Guerrero.
Allí, ante unos 300 productores de todo el estado y funcionarios municipales estatales y federales, relacionados con el desarrollo rural, Astudillo Flores anunció que su gobierno distribuirá gratuitamente el fertilizante y conminó a los alcaldes a trabajar por sus municipios, aprovechando que ahora los ayuntamientos tiene muchos recursos a su disposición.
En un par de horas, una decena de ponentes disertaron sobre varios temas relacionados con el desarrollo rural, un tanto en el vacío, toda vez que los asistentes no ponían atención, hasta que uno de ellos tuvo que recurrir a gritos e improperios para hacerlos callar (utilizando palabras como “güevos”), pues los murmullos llegaron a ser tales que el moderador pidió silencio varias veces sin ser atendido.
Allí confluyeron dos mundos: el de los productores organizados (quienes incluso expusieron muestras de sus cosechas y artículos) y el de los campesinos (la mayoría acarreados por organizaciones “campesinas”, algunos de los cuales portaban sus banderitas); es decir, el de los productores que progresan y se desarrollan y el de los campesinos atávicos que viven al día y acuden a esos actos a mendigar (la barbacoa, las bebidas, etc.)
Sin embargo, el gobernador del estado pareció no darse cuenta de ello, e hizo un discurso “neutral” en ese sentido, cansado y errático, más pendiente de comer y beber que de escuchar a los participantes; incluso, el formato del foro impidió cualquier diálogo; al terminar, todo mundo volvió a su “normalidad”.





Campesinos. Excluídos y utilizados. Fotografía: Eduardo Añorve.
 EL DISCURSO
Quiero expresarles mi saludo a todos y todas en esta tarde aquí en Ometepec. Agradezco mucho su presencia. Sin duda es un buen foro. Creo y estoy convencido de que hoy aprendimos mucho de todo lo que se vive y que se desea que pase en el campo. Para un servidor, este primer foro, que desarrollamos aquí en Ometepec, en la Costa Chica, y que tiene el propósito de tratar los temas del sector de desarrollo rural, desarrollo regional, sin duda es mucho muy nutriente para lo que queremos. Lo que se tenga que hacer en el estado de Guerrero tiene que pasar por las opiniones de ustedes.
[Sin embargo, el gobernador no escuchó las opiniones de los presentes, excepto de los ponentes, quienes tampoco no escucharon la opinión de los presentes, sino que fueron elegidos como sus representantes para el acto publicitario del caso]




Astudillo. Distraido. Fotografía: Eduardo Añorve.

EL TRABAJO TIENE QUE HACERSE EN COJUNTO
La idea, amigas y amigos, paisanos, es que el gobierno de Guerrero, el poder ejecutivo, el poder legislativo, el poder judicial y también el gobierno federal y sus delegaciones tengamos una gran coordinación en lo que se tenga que hacer por Guerrero, dentro de un marco de legalidad, de objetivos precisos y, por supuesto, de buena fe y de bien colectivo. Para un servidor es muy importante escuchar todos los temas que se han abordado. Va a ser muy largo, o sería muy largo para mí abordar todos los temas, pero, por supuesto, que hay que trabajar en la ruta del café. El día sábado vamos a estar en Atoyac y vamos a entregar 30 millones de pesos...  el domingo... en Atoyac, y vamos a entregar 30 millones de pesos para enfrentar el problema de la roya del café.
Hace algunos días estuvimos en la Costa Chica, exactamente en San Marcos, para estar con los ganaderos que enviaron los primeros camiones con varios becerros y becerras... seguramente... que se fueron a los Estados Unidos. Sin duda, el trabajo tiene que hacerse de conjunto. Tenemos qué vamos a hacer con la siembra del maíz, en un año que de por sí va a ser difícil por la sequía.



 

Campesinos. Acarreados, como siempre. Fotografía: Eduardo Añorve.
 

 CAMPO, TURISMO Y ORO
Qué vamos a hacer para no solamente estar hablando del turismo. Fíjense qué oportuno es: ayer nos reunimos en Acapulco para hablar del turismo. Qué oportuno es que hablemos del turismo, porque Guerrero es así: es campo y turismo, se complementan perfectamente, maravillosamente. No podríamos hablar solamente del campo, tendríamos que hablar también de turismo. Pero también, dentro de esto, tendremos que entrar a un tema muy importante, que es el asunto de la minería. La minería... que seguramente va a ser planteado en el foro de desarrollo económico... también tiene que ver, por supuesto, con ustedes. La potencialidad que tenemos en el oro es... de acuerdo con lo que dicen los que conocen... muy fuerte. Puede Guerrero aspirar a ser el primer lugar en producir oro.
Somos un estado rico, pero somos un estado también con desigualdades y con dificultades históricas. Es tiempo, compañeras y compañeros, paisanos y paisanas, de que el gobernador escuche lo que ustedes están pensando y lo que están ustedes diciendo. Haríamos muy mal en tratar de formar un plan de desarrollo sin escuchar, sin valorar las opiniones. Tenemos que poner mucha atención en lo que ustedes creen que es lo que se tiene que hacer y lo que es posible hacer.
Juntos... quienes gobernamos y quienes trabajan en la organización y en el trabajo del campo, tenemos que ir juntos: la ganadería, [que] tiene un gran potencial, por supuesto; hablaríamos también del coco, que también tenemos muchas cosas por hacer. Hablar del mango, que somos primer lugar nacional, pero tenemos que incrementar nuestra capacidad de distribución y también de producción. Tenemos que hablar también de la jamaica, tenemos que hablar del limón, tenemos que volver a hablar del maíz.

FERTILIZANTE, GRATUITO Y DE MEJOR CALIDAD Y MEJOR DISTRIBUIDO
El fertilizante... nosotros nos comprometimos en que iba a ser gratuito. Lo vamos a cumplir [aplausos] ¿Cómo lo vamos a cumplir? Es sencillo: vamos, nosotros, a darles a los ayuntamientos en especie la cantidad de fertilizante que deberían de pagar, en este caso, los productores. Ésa es la mejor manera que yo creo que podemos ayudar para que nuestras tierras produzcan mejor, pero también tenemos que revisar qué está pasando con el fertilizante, qué está pasando con su distribución y también revisar qué es lo que se está comprando de fertilizante. Ya no compremos cartón, ya no compremos lodo endurecido, compremos realmente buen fertilizante y que le sirva realmente al campo y a los productores.

 

 Burocracia y demagogia. Fotografía: Eduardo Añorve.

FORMALIZACIÓN DE LAS OCHO REGIONES DE GUERRERO
Tenemos que revisar también qué tenemos que hacer con este planteamiento de La Sierra, en la octava región. Estamos totalmente de acuerdo [en la creación] de la octava región, pero hemos encontrado un problema, y qué bueno que esté el diputado Isidro Duarte, a quien saludo, el diputado Sebastián de la Rosa, a quien agradezco también su presencia en este evento; la diputada Rosaura Rodríguez y el diputado Héctor Vicario Castrejón, porque los diputados van a ayudarnos en lo que yo voy a exponer.
¡No puede haber octava región! ¿Saben por qué? Porque no hay ni primera ni segunda ni tercera, no hay un reconocimiento legal de ninguna región. Lo de la Costa Chica, la Costa Grande y todo eso ha sido una costumbre, como se ha expresado. No hay una sola ley que hable de la Costa Chica, mucho menos la Constitución. Quienes conocen la ley de desarrollo rural también estarán de acuerdo que tampoco lo menciona. Quienes conocen la ley del municipio libre... tampoco la menciona.
Entonces, vamos dándole forma a las regiones. Yo me permitiré enviar una iniciativa al Congreso del Estado para que por primera ocasión en la Constitución del Estado aparezca la Costa Chica, la Costa Grande, la zona Centro, la Montaña, la región Norte [aplausos] y, por supuesto, la región Centro.
[No atinó el gobernador a enumerar las regiones del estado]
Y qué bueno que esté el diputado Luis Justo también. Gracias, gracias por acompañarnos diputados, gracias por acompañarnos todos los funcionarios que están con nosotros... a todos los que nos acompañan, que son hombres con experiencia porque han diseñado la estructura del cambio.



En el registro. Con todo e hija. Fotografía: Eduardo Añorve.
 

UNO QUE OTRO CHISTE INTELIGIBLE
A los presidentes municipales. Me da mucho gusto hablarles. Decirles que qué bueno que estamos en la Costa Chica. Como lo dijo el presidente municipal, Omar... a quien le agradezco yo sus atenciones... yo creo que saldríamos gorditos con todo esto que nos han ofrecido, y faltan unos ostiones que trajo por allí Nazario, de Copala, algo que te... espero que hayas traído, Tino.
Hay una anécdota que contó un periódico, cuando Tino, en un cumpleaños llegó con una charola de langostas. Ya no queremos la charola de langostas, Tino, hombre, cuando menos un pescadito que hubieras traído, ¿verdad?
Me da mucho gusto saludarles. Yo quiero agradecerles mucho la oportunidad de estar con ustedes. Éste es el primer foro y tiene, por supuesto... el segundo, el tercero, el cuarto foro... ¿Cuántos foros son? ¿Veintiún foros? ¡Veintiún foros!, más el de la región de la... 22 foros, porque vamos a ir a La Sierra. Yo quiero agradecerles mucho. [Aplausos]

 Productores. Progreso y desarrollo. Fotografía: Eduardo Añorve.
2016, AÑO FISCAL DE MUCHO DINERO PARA OBRAS Y DE CARENCIAS PARA EL CAMPO Y EL ÁREA DE SALUD
Solamente terminaría diciéndole a ustedes que les ofrezco mi mayor esfuerzo, mi entrega para que entre todos podamos hacer cosas por el campo. Hay que conseguir buenos recursos. Habré de tocar puertas como gobernador del estado para tratar de que consigamos más dineros. Hay un problema con los recursos 2016: los rubros más castigados son salud y el campo. No hay el mismo dinero que hubo el año pasado. 2016 tendrá que enfrentarse con mayor limitación. El programa PESA tiene 200 millones menos, y salud tiene menos dinero que el año 2015, pero, en cambio, Guerrero tiene una inversión importante en caminos, en aulas, en carreteras asfaltadas, en escuelas, en hospitales... de los fondos regionales, no de Salud... y de otras obras más.
Hay casi 8 mill millones de pesos de inversión. El año 2016 es un buen año en obra pública, pero también tenemos que hacer que sea un buen año para el campo. Es el compromiso que quiero hacer en este foro, frente a todos ustedes: que el gobernador de Guerrero tendrá que concentrarse para tocar muchas puertas y ver la manera de conseguir más cosas para el campo. Guerrero nos necesita a todos, yo lo he dicho. Guerrero necesita de la ayuda de la federación. Guerrero es un estado que tiene esperanza, con sus hombres y mujeres de salir adelante entre todos.

Astudillo. Alcaldes: utilicen los recursos de la mejor manera. Fotografía: Eduardo Añorve.
 

A LOS ALCALDES: HAY RECURSOS, QUE SEAN BIEN UTILIZADOS
Tenemos que caminar brazo a brazo con los presidentes municipales. Por eso, a los presidentes municipales yo también les externo mi afecto y mi respeto. Hemos platicado con ustedes, pero hay que seguir platicando, hay muchas cosas que tenemos que hablar. No podemos pensar que porque venimos aquí a una reunión con todos el asunto se terminó.
Hay que seguir platicando. Y con cada uno de ustedes... hay que comprometerlos para ver qué van a hacer por el campo, porque ésta no es solamente una responsabilidad del gobernador. Con todo respeto, también ustedes tienen que ofrecer su buena parte. Entre todos. Principalmente en regiones como ésta, ustedes tienen que participar. Pensar que sólo el gobernador va a hacer las cosas, ¡no! Miren: los ayuntamientos tienen hoy recursos importantes. Hace algunos años, la primera ocasión que yo fui presidente municipal, que fui presidente municipal en un lapso muy pequeño, cien días en el año de 1991, los ayuntamientos estaban muy limitados, mucho muy limitados.
Hoy, los ayuntamientos tienen recursos, y los ayuntamientos tienen que participar también. Ustedes tienen sus directores de desarrollo rural, hay que meterlos a trabajar con el campo. Tienen sus directores de educación, hay que meterlos a trabajar en vigilar que las aulas y los maestros trabajen. Ustedes tienen recursos de seguridad, hay que hacer que esos recursos de seguridad funcionen. Ustedes tienen, por supuesto, diversos fondos, tienen un ramo 33: utilícenlos de la mejor manera, como sé que lo van a hacer.
Entre todos pensemos que debe ser un tiempo de una gran coordinación. Somos autoridades recientes, muchos, vale la pena, entonces, reiterar el compromiso con el pueblo de Guerrero. El campo ocupa una importancia destacada en Guerrero: hagamos cada quien lo que nos corresponde. Quiero agradecerle mucho a todos y a cada uno de los que vinieron.