lunes, 12 de septiembre de 2011

De chilenas, corridos y otros tópicos de músicos en Cuajinicuilapa

De chilenas, corridos y otros tópicos de músicos en Cuajinicuilapa

6 de septiembre

EDUARDO AÑORVE


Hace más de un año se reunieron en Cuajinicuilapa varios músicos y creadores de este municipio, de Ometepec y de Llano Grande La Banda para realizar una tocada; antes de la actuación musical, conversaron el pintor Jaime Ignacio López, los músicos Jorge Añorve, de Zambú, Martín Mateos Lagunas, de Proyecto Dos, Guillermo Sandoval, de Magia Digital, Juan Pega Saguilán, y este reportero sobre chilena y corrido costeños.

En esa plática entre músicos se trata un tema polémico, la vigencia de la chilena, además de abordarse subtemas ligados a ella; por otro lado, se habla también de la corrección o incorrección de las letras de la chilena que utilizan palabras calificadas por los moralistas como groserías o malas palabras.

Jaime Ignacio: Yo me metí en una bronca diciendo que la chilena está moribunda; ustedes, ¿qué opinan?

Jorge: Yo considero que la chilena va a vivir mucho tiempo. Lo que pasa es que tenemos muchos ataques por parte de la comercialización y nuestros chavos oyen música extraña, pero en la sangre llevan la chilena, no la pueden olvidar. Un chavo cholo, después de las doce de la noche, ponen las chilenas y… con todo y gorra patrás y todo… está bailando la chilena. O sea, eso ya lo lleva en la sangre.

Guillermo: La chilena es un ritmo que no se puede olvidar, que va a continuar, que es una música tradicional, de aquí, de la Costa de Guerrero y Oaxaca.

Martín: La chilena va a seguir, como dijo Jorge; sin embargo, considero que el ataque, también, es, además, de culturas gringas, como, por ejemplo, ser cholo. También está el ataque de la tecnología, que yo soy parte de eso porque he desplazado a varios músicos usando mis teclados electrónicos y, entonces, de esa manera se va deformando un poco, pero, al fin de cuentas, el objetivo, el origen, el meollo del asunto de la chilena…

Jaime: ¿Si se tocara con instrumentos eléctricos sería siendo chilena?

Martín: Sí; sin embargo, también pongo mi granito de arena en el rescate porque me uno al grupo del profe Jorge, Zambú, donde tocamos instrumentos exclusivamente acústicos y prehispánicos e, incluso, haciendo ese rescate para que no se pierda.

Pega: Pues, la chilena está viva, la chilena es la Costa Chica, de Guerrero y de Oaxaca, porque, a veces, dice uno: Sestá perdiendo la chilena. Los chavos, la pura verdad, están desorientados, no saben ni dónde viven ni cómo se llaman, no, pues, ellos son cholos únicamente, son cholos, pero no saben ni lo que es cholo, porque el pantalón cholo, no a cualquiera le queda el pantalón. Por ejemplo, habemos muchos que estamos así, la barrigota por acá. ¿Cómo te va a quedá’ un pantalón cholo? Lo quieres usar en la colita: se te va a caer, necesitas meterte dos cintos porque, con uno, no lo va a sostener…

Jaime: Y tener nalguitas…

Pega: Exactamente. Pero están lisos como yo, y no, no queda. Así la chilena. La chilena nunca va a morir.

Eduardo: Casi no hay chilenas nuevas que peguen. Sobre Cuaji hay un montón de chilenas, pero se oyen un ratito y luego se apagan. No hay chilenas como El toro rabón, Pinotepa, Ometepec, La sanmarqueña que son chilenas que se tocaron y se siguen tocando…

Guillermo: Quedaron clásicas, se hicieron clásicas, y ésas son las reales chilenas que las oyes de nuevo y son las buenas, porque las nuevas, un ratito, como dices, y ya se dejan de oír.

Eduardo: Varios de ustedes son compositores; ¿qué es lo que pasa, cómo explican eso?

Guillermo: Sí, pero yo no soy del ramo de componer chilena, la verdad es ésa, mis inspiraciones son de componer baladas o cumbias y todo eso, nada más. Me gusta oír chilenas y hasta la canto, también, porque me gustan, son bonitas, son de aquí, de la Costa, son la tradición de la Costa Chica.

Jaime: Jorge, entonces, ¿tú supones que la chilena es un género vivo? Algunos creen que no, por eso es mi pregunta.

Jorge: Sí. Lo que quizá nos ocurre y está sucediendo es que hay diferentes tipos de chilenas, ¿no? No es lo mismo escuchar chilenas que tocan de este lado, de Oaxaca, o más arriba que aquí, en Cuaji. Yo creo que por ahí va la situación. La forma cómo escribieron las chilenas que llaman ahora clásicas, yo creo que eso es lo que le da el estatus de chilena. Pero yo creo que es chilena la que componen en cualquier pueblo, yo la considero chilena aunque no tenga las metáforas, la belleza rítmica y métrica que le pusieron a otras chilenas, ¿no? Acapulqueña linda, por ejemplo, no sé, otras chilenas.

Eduardo: Chilenas como Adiós Cuajinicuilapa le gustan a la gente, ¿por qué será?

Jaime: Hay distintas maneras de ver la chilena, ¿no? Hay un chilenero que se siente ofendido por esa chilena, me ahorro el nombre, pero hay alguien que se siente ofendido porque la considera…

Jorge: Esta chilena nace porque, en una convivencia en la que estaba presente Benjamín, y yo, siempre nos la pasábamos tomando cerveza; entonces, dijimos: Vamos a hacer algo para Cuaji, ¿no? Una chilena. Y empezamos: Hay gente prieta, hay baches, no hay agua; entonces, queríamos reírnos de nuestra realidad y, pues, decir la realidad, y eso lo logramos, pero nunca fue con el sentido de: Vamos a hacer una canción para que pegue, para que suene en la región. No, fue una que nació jugando. Ahorita la toca Siglo XX, la tiene grabada por ahí. Es la comercial…

Martín: ¿Es comercial o quieres hacer la anticomercial?

Jorge: Es la light.

Jaime: ¿Está censurada, por casualidad?

Jorge: Sí, está censurada...

Jaime: ¿Le quitaste el verso…

Jorge: Le quitaron ellos…

Jaime: Y, ¿por qué lo admitiste?

Jorge: Pues, no hay chance de estar discutiendo. No tengo pa’l pa ir a Ometepec a decirle: Oye, así no es. A Chiro, que, quiero decirlo, no me regaló un disco, un casét. Mi mamá andaba comprando en el mercado para mandarle a sus parientes, que esa chilena estaba ahí.

Eduardo: Porque ése es otro problema: los músicos componen, y algunos grupos les graban sus canciones, y se vuelven famosas, pero a los compositores no se les toma en cuenta, no perciben nada, no ganan nada. Yo hablaba con Estaban Bernal hace cinco días y me decía lo mismo: Yo no he ganado ni un cinco de todo lo que he compuesto, como regalías.

Martín: Quisiera agregar, en cuanto a la chilena del profe Jorge, que es más llamativa en la parte que censuran; cuando se habla del palito de otate [En el zócalo de Cuaji/ hay un palito de otate/ donde siempre se reúnen/ los putos y los mayates.], a la gente le causa más euforia. Considero también que eso es parte de lo llamativo. Y de un tiempo para acá, los grupos empezaron como que a destaparse y a decir…

Jaime: Es una forma de hacerlo vigente, de hacerlo nuevo, contemporáneo, ¿no? Yo te invito a que la recuperes como es, si no, me avergüenzas, pinche Jorge.

Guillermo: Como debe de ser, porque si es la parte llamativa y la hicieron a un lado, hay que cantarla completa, a la gente le va a agradar, le va a llamar la atención muchísimo.

Eduardo: Posiblemente. Allí se equivocó Siglo XX porque, finalmente, eso hubiera hecho que tuviera más éxito, habrían vendido más discos…

Guillermo: Sí es cierto, con esa parte que le quitó, no pensó en… Ahorita, las canciones que tienen partes chuscas son las que agradan más; entonces, ¿por qué vamos a quitarle esa parte a la chilena? Hay que cantarla completa, hasta se le puede poner más si es posible; claro, si lo permite Jorge.

Martín: Yo he escuchado unos temas, del señor Guillermo, que le ha estado agregando esas partes…

Jorge: Él no dice: culo, dice: ulo

[Risas]

Eduardo: Es lo que le decía, que sus canciones son: la negra sabrosa, la negra caliente, puras eróticas, ¿o de qué?

Jaime: Pero, acá es el puro albur, ¿no?

Guillermo: Ésa grabación la hice de esta manera: como no pensando en un pegue, en un éxito. Lo hice, dije: Voy a invertir, y voy a hacer esta grabación… No pensando en que iba a tener un éxito, así. Ya he grabado e invertido dinero tanto tiempo y nunca me ha funcionado nada. Y ahora que grabé esto, así como al desmadre, fue el pegue. ¿Qué es lo que pasa allí? Que a la gente le está agradando el desmadre…

Jaime: Aprenda, Jorge, no deje que le censuren.

Pega: Esa chilena, pues, al principio se escuchaba mucho, la chilena, pero, como viene Jorge y deja de cantar, que porque se le fue Benja, que porque el otro compañero ya no quiere, así que, en fin. Cuando hace uno una chilena y está pegando, tiene que continuar. Compuse la Cumbia del sastre… porque yo soy sastre… tuvo pegando mucho esa cumbia, pero como no la anoté se me olvidó. La chilena es como la mujer: regañala, mandala. Sí. Llegar noche. Si es mezquina la mujer, hay que robale, robase uno mismo. Si gana cien pesos, dígale que gana ochenta, los veinte pa usté…

Eduardo: Pero, estos músicos no hacen así, llegan temprano a su casa, no beben…

Pega: Guillermo es uno…

[Risas]

Pega: ¿Por qué crees que Guillermo, cuando la agarra, cuántos días dilata, Guillermo? ¡Tres días, cuatro días! ¿De ónde va a agarrar? Pues, de lo que enmina, y ahí va sacando poco a poco. La mandas a las tortillas sin tener hambre, ya, aruña [agarra dinero] y ya: Vieja, ahorita vengo. ¿A qué va? Pues ya lleva. Sí, así es la cosa…

Jaime: Hablemos del corrido un poquito, que aquí está muy vigente, ¿no?

Eduardo: Precisamente, hace rato escuchaba yo corridos de hace cuarenta, cincuenta años, que canta el maestro Pega…

Pega: [Canta a capella]: Voy a cantar un corrido,/ señores pongan cuidado,/ Colón se metió a Maguey/ con la fuerza del estado.// Lloraban los chamaquitos,/ lloraban amargamente./ Robaron el pabellón/ del señor Abram Prudente…

Eduardo: Maestro Pega, ¿de qué trata, el corrido ése?

Pega: El corrido del señor Moisés Colón, [que] ‘taba unido con la policía del estado. Primero[1], los mañosos eran los poderosos, no era el gobierno, sino que eran los mañosos. Entonces, el señor Moisés Colón se unió con la policía del estado, con el gobierno, y entraban a los pueblos: se llevaban ganado… así… por ejemplo, si estaba su ganado amarrado como allí, lo agarraban y… Oye, ellos eran la ley, andaba con el gobierno; y luego, muchos pistoleros, ¿quién les iba a poder? Ya, después, la ida de Moisés Colón, de Mártires de Tacubaya, fue porque le ‘tuvo robando un ganado a la familia Pérez, y esa familia Pérez ‘taba endemoniada, tenían pacto con el diablo, entonces, por más que le tiraban, como allí, no le pegaban ni al caballo ni a ellos; y ése sí, ése sí los correteó: por allá lo mataron, por Cayaco. Muchos quieren corrido: Compónme un corrido. Les digo: Mátete con alguien pa’ componételo.

[Risas]

Guillermo: Pa’ que salga bueno.

Pega: Sí, pa’ que salga bueno. Yo apenas compuse un corrido del señor Tomás Cruz, en paz descanse, de San Francisco El Maguey, un líder que defendía, pues, a su pueblo. Pero, vengo y le pongo que mató a [Juan] Chanito Rodríguez, el de San Nicolás; dice su hijo: No, no, quítale ese versito. ‘tonce’ ya no es corrido. Ora, fue pistolero de Indalecio Añorve, el rico de Guajintepé; le pongo en un versito que fue pistolero. Dice: No, ponle que fue compañero. [Responde:] No, ya no me sale el corrido. Ya no es corrido, ya está desviado.

Jaime: Entonces, el corrido debe oler a pólvora y a sangre.

Pega: Claro, así debe de ser, porque si no, no es corrido. Nomás que, usté, si es mañoso, ya sale el corrido, ¿va? Que le robó al maestro Jorge, aunque sea lápices o el cuaderno, a ve qué le robó, y ya salió. Sí.

Eduardo: Y, ¿en el caso del corrido de Roberto Álvarez?

Pega: Ése fue corrido porque, Roberto Álvarez, con una botella, le picoteó tantito y como le salió… yo creo que fue en vena… mucha sangre, así que al verse dijo que iba, pues, cuaja’o, pues… y ya, el corrido nace. Pero, claro… un corrido que jue campesino, que no hizo nada, que nomás porque era campesino, pues no tiene chiste. Alguien quien robó, lo mataron, pues, ya ése es corrido. O arrancó…

[Al grupo se suma el músico Teo, compañero de Pega]

Eduardo: Estamos platicando sobre el corrido, si está vivo el corrido, si se sigue componiendo, si la gente lo sigue escuchando, si lo pide…

Teo: Bueno, yo pienso que, hablando de corrido, hablando de música, la música siempre estará viva, nosotros mismos le damos vida a la música, los que interpretamos. Los que nos dedicamos a esto tenemos que estar conscientes, primeramente, que qué es lo que nos gusta. En este caso, aquí en la Costa nuestra bandera es el corrido, yo pienso, no hay vuelta de hojas, y le damos vida nosotros mismos.

Eduardo: ¿Y la chilena, Teo?

Teo: La chilena es algo también que nada más de oírla a mí me hierve la sangre. Entonces, la chilena es algo maravilloso, es algo que adoptamos nosotros con todo el corazón. La chilena ya la hicimos nuestra; la tocarán en otras partes, pero aquí le damos un matiz especial nosotros. La chilena para nosotros también tiene un valor tan grande como el corrido, es nuestra, pues.

Eduardo: ¿Por qué la chilena no sale de la Costa Chica, a diferencia de la cumbia, como Ya me voy pa’ Carolina, por ejemplo?

Teo: Precisamente por los promotores: aquí no hay promotores de corrido ni de chilenas a nivel Costa, no los hay; por donde quiera que los busques, no los hay. Yo estoy cansado de buscarlos y aquí no los hay, hay en la parte norte de nuestro país pero aquí, en la Costa de Guerrero… ¿Cómo vamos a subir una escalera si empieza de la mitá pa’rriba? Así lo veo yo. Tiene que ser del primer peldaño; si esa escalera solamente tiene de la mitad para arriba, nadie la va a subir. Mi respuesta es ésa. ¿Por qué no rompe fronteras la chilena? Es por eso, no hay promotores aquí. Ojalá nos oigan a través de esta entrevista, ojalá alguien se interese, que aquí no hay promotores para la música de nuestra Costa. Yo quisiera que alguien viniera, se interesara y viera que aquí hay bastantes músicos buenos.

Martín: Yo voy a diferir un poquito del maestro Teódulo, o a darle un poquito de razón pero en otro nivel porque considero que aquí, regionalmente, sí, los productores de discos se interesan exclusivamente de chilenas y corridos. O sea, nosotros, como grupo, hemos intentado hacer una grabación y lo primero que te preguntan: chilenas, corridos, incluso vienen y te proponen: Quiero que grabes, pero quiero que grabes solamente corridos. O: Quiero que grabes chilenas y corridos. Entonces, yo creo que esos productores de discos satisfacen su situación económica en la región y ya no miran más allá, pero ellos. Pero aquí, regionalmente, sí tenemos esos productores, esos promotores que dice Teo.

Jorge: Miren. Yo nací en el Cerro de las Tablas, y para mí el Cerro de las Tablas es un paraíso. Bueno, el Cerro de las Tablas no ha cambiado desde hace treinta o cuarenta años, sigue siendo el Cerro de las Tablas que conocí. Pero, gracias a que la carretera no la han arreglado… el día que la pavimenten… porque tiene un río maravilloso… yo creo que se va a pudrir mi río. Yo considero que, de alguna manera, no está tan mal que no nos llegue tan rápido la civilización musical, que sigamos tocando a este nivel, de todas maneras lo disfrutamos. Y la gente que se interese, a nivel nacional, a nivel internacional, lo va a hacer, porque sí vienen algunos investigadores, sí viene alguna gente, pero no para darnos riqueza, ¿no? Con un disco ya te haces millonario, como ocurre con las compañías disqueras.

Eduardo: Efectivamente, el gran problema de la difusión de la chilena tiene que ver con el mercado: ¿Quién va a producir el disco? Los productores piensan en dinero. Si ven que algo está dando dinero, ya lo universalizan, lo pasan a todos lados…

[Se agrega al grupo otro músico y compositor, Chogo El Bandeño]

Eduardo: Chogo, bienvenido. Estamos hablando de la chilena… ¿Por qué la chilena sólo se escucha en Costa Chica?, te pregunto.

Jaime: Y cuando viene un gobernador, o hay eventos así, ¿no?

Chogo: Se ve desde un punto regionalista nada más, ¿no? No ha trascendido; a la mejor no ha habido precursores que la lleven un poquito más allá. O no se le ha dado la fomentación que se requiere.

Eduardo: Todo mundo conoce la chilena Ometepec, la chilena Pinotepa, la chilena Por los caminos del sur; o sea, son conocidas. ¿Habrá compositores que hagan cosas parecidas ahora?

Jaime: ¿Se están escribiendo las chilenas, ahorita, que van a ser escuchadas mañana?

Jorge: La sanmarqueña, La sanmarqueña no está a esos niveles, pero La sanmarqueña está desde tiempos aquellos y sigue estando. La chilena nació, digamos, de la gente pobre, en el buen sentido de la palabra, o la gente humilde o la gente de la tierra. Yo creo que llegaron los poetas y le agregaron la belleza. Trato de decir que…

[Risas]

Jorge: …la belleza de los libros, la belleza literaria… Porque, el otro día, Chogo decía: reventó el sol. Cosas de ésas, que las dice la gente en los corridos y no anda estudiando en los libros, lo dice naturalmente. Yo siento que la belleza de una chilena, que no está a nivel de Acapulqueña linda, no sé, no sé qué otra se me ocurre, no deja de ser… pienso otra vez en La sanmarqueña… sigue siendo una gran chilena.

Guillermo: Lo que pasa es que en aquellos años componían naturalmente, ése era el gusto que nacía del corazón, cuando componían una chilena, y la tocaban y le daban ese toque. Ahorita, en la actualidad, la gente se va actualizando, ya hay cosas más modernas, ya compone ya uno con otro tipo de cosas, de otras palabras, y ya no le da uno el toque anterior, que és es el real, chilenero, ésa es toda la verdá.

Chogo: Puede ser. Ahorita hay mucha competencia, ¿no? Los medios de comunicación, como que nos han orillado a nosotros, los que no tenemos la oportunidad de un apoyo que nos lleve a los medios. Como… esos fueron las bases, yo pienso, de la chilena, que tratamos de apegarnos los que pensamos que tocamos chilena. Yo pienso que toco chilena, no sé si toque chilena, yo pienso que toco chilena, pues no hay una escuela aquí que diga: ¿Sabes qué? La chilena es así, y así la tienes que tocar. Nos nace, y a los que somos líricos, a la medida de nuestros alcances, ¿no?

Martín: Jorge dijo hace rato: La chilena El poquilín.

[Risas]

Voces: No es chilena, no es chilena. Es un son.

Martín: Bueno: justificado.

[Risas]

Jorge: Yo nada más quiero decirle a Juan Saguilán Pega y a Teo, que me arrebataron el lugar allá, cantando… Boni y yo compusimos un corrido muy ligth sobre la naturaleza… así que nos dan una chinga y se llevan los mil pesos, ellos…

Una voz: ¡Tres mil!

[Risas]

Jaime: Eso calienta más…

Jorge: Desde entonces, cada vez que los veo no sé qué siento…

Pega: Pero, sea que el profesor Jorge hizo una: Viene y se compra un litro de aguardiente y se dirige conmigo, y me dice: ‘ora Pega. Le digo: Yo no vine a tomar, yo vine al concurso. Dije: A ve’ si me traigo los centavitos. No, viene éste… Agustiniano, el cortijano… fue a participar también… luego, pues, la agarró. Me dice: Oye primo, échame la mano. Le digo: No, yo vengo con mi compañero, yo no me voy a desviar. Va. Así que se fue, y a la primera de cambio’, luego, luego quedó mal y lo sacaron. Viene el profe Jorge… no era corrido, era una propuesta, sí, no era corrido, la pura verdá. El corrido es corrido, y una propuesta ‘ta como, por ejemplo: Oye, en Cuaji no echan l’agua. O: Esa basura no la tiren allí porque allí ‘ta prohibido. Eso era lo del profe Jorge. Digo: No, estos no ganan.

[Risas]

Pega: Estos no ganan, esto ya lo tengo yo en la bolsa. Y sí, pues, y pior que al final Chogo, siendo mi paisano, él ‘taba en la mesa, digo: Papacito. Y luego, Guillermo me dijo: Pega, ya tienen los tres mil pesos en la bolsa

Jorge: Él regulaba [el volumen del equipo de sonido por el cual se transmitían los corridos], él le bajaba…

Guillermo: No, a mí me gustó el corrido, me gustó el corrido…

Jorge: No, él le bajaba cuando yo cantaba…

Guillermo: No, nada…

Pega: Dice Guillermo: Pega, de una vez dispárate una porque ya los tienen los tres mil. Sí, pues, cuando al rato empezaron [a calificar]… Bueno, ni modo. ‘taba bravo Jorge: Ninguno, ni pa’l jabón no sacó.

Martín: Allí, en ese concurso y en ese resultado podríamos resumir y comprobar realmente que los términos ya sofisticados, técnicos, que nosotros los músicos nuevos queremos emplear o refinar la música y eso, cometemos ese error. Dice Pega: Eso no es corrido, es una propuesta, ¿no? La vamos a aceptar también.



[1] Antes.

domingo, 11 de septiembre de 2011

domingo, 4 de septiembre de 2011

martes, 23 de agosto de 2011

José Neque, en guardia


Guillermo Sandoval, del negro fino al negro rústico









[De la música fina a la de la putería]

14 de agosto

EDUARDO AÑORVE

CUAJINICUILAPA

Guillermo Sandoval León, de Barajillas, municipio de Cuajinicuilapa, es un músico veterano, un maestro de la música criolla que tardó un poco más de cuarenta años en aceptar que la relevancia social de la cumbia o música tropical o caliente o arrecha o de la putería o alegre -significado que se le atribuye con grande frecuencia- de la Costa Chica está por encima de las demás músicas; él, como muchas personas que asumieron que la música “popular”, promovida por los medios de comunicación de la cultura nacional, particularmente la balada, es mejor, después de participar y tocar en innumerables eventos musicales se dio cuenta de su error de perspectiva: la gente quiere alegría y no finuras, resume.

En esta entrevista con El Faro de la Costa Chica, Yemo Sandoval habla de ese desencuentro-encuentro con la música caliente o arrecha, platica sobre su experiencia con algunas canciones suyas y sobre su intención de crear un género músical que denomina merequetón y sobre la chilena.

Estamos en su casa; acabamos de destapar una caguama porque Yemo está crudo y ya lleva bebidas dos de ellas. Estamos en la banqueta frente a su casa, acompañados de sus hijos, nietos y nuera, que entran y salen, se detienen y escuchan y vuelven a salir. Antes de encender la grabadora, Yemo está hablando del plagio que Organización Magallón ha hecho de algunas de sus canciones.

-…si no es pornografía…

-¿Cuántos años tienes?

-53…

-Ya estás viejito…

-Pero ahora es cuando más ando pegando…

-¿Andas pegando?, ¿en qué andas pegando?

[Risas.]

-En la músicaaa… Le estoy dando al pueblo de Cuajinicuilapa lo que más le gusta.

-¿Qué es lo que más le gusta?

-La arrechera, la putería, la alegría. O sea, hace muchos años estuve con grupos como Pecado, pegué más o menos; despues, con el grupo Historia, pegué también, pero nunca le había llegado al punto clave como hoy.

-Porque querías cantar puras baladas, tú también.

-Sí, exactamente. Yo me pulía a cantar canciones finas y yo descubrí que a la gente le gusta lo rústico, lo natural, lo efectivo, lo real…

-Dejaste de ser el negro fino…

-…para ser el negro corriente, y allí sí es como estoy pegando. Entonces, grabé, compuse la canción de La abuela, a La negra caliente le hice el intro, lo modifiqué, porque no es mío el tema, es colombiano, pero le gustó mucho a la raza, ¿sí? Que me la copió Organización Magallón pero le aumentó cosas, ya… metiéndole pornografía, y eso a mí no me parece…

-¿Qué le metió de pornografía?

-Que si nos echamos una picada, que si nos echamos un pericazo, inclusive, hoy, en el Santiago, del seis de agosto, cantó la canción de El mujeriego y dice, la canción: Son mujeriego de corazón/ y las mujeres son mi pasión,/ con una sola me gusta estar/ porque me gusta mucho picar. Eso ya es pornografía, y eso yo no lo acepto, está mal. Yo hablé con mis directivos, allá en [la ciudad de] México, con el señor Rodrigo Montoya, de la editora Escorpión, editora que ahora se llama Universo; dice: No, hablen bien con él, por la razón de que va a tener problemas, en esto que ya, las canciones te las está alterando. Entonces, el compositor soy yo, y el público, ¿qué va a decir?: Guillermo, qué chanderas compone. Y allí yo no estoy de acuerdo.

-Bueno, antes de que me cuentes ésa historia, dime qué es la putería.

-La putería es la alegría, lo máximo de la música caliente, el merequetengue, ése es la ley de la Costa Chica de Guerrero, y parte de Oaxaca.

-¿En cuánto discos, apenas, has compuesto merequetengues, con La Magia Digital de Guillermo Sandoval?

-Dos discos, La abuela…

-¿No hubo uno antes, que salió medio pirata o algo así y después lo rehicieron?

-Sí, pero allí le pusimos nosotros… fíjate cómo estamos arreglando… Ya ves que salió el reguetón, el merequetengue y todo eso. Entonces, me dijo mi hijo Yoco: Este disco lo vamos a calificar como merequetón, y ése es el que estamos haciendo, combinado con reguetón, punta y merequetengue costeño.

-¿Qué es punta?

-Punta, la música merequetengue que va taroleada, así, pero es de acá arriba, de Centroamérica… pero es la misma negrada, ¿no?, la africana y todo eso, que somos negros y todo eso, somos lo mismo. Ahorita, en el Santiago, yo vi que la gente se prendió mucho con la música que aventamos.

-¿De dónde a dónde, tocan ustedes?

-Ahorita no he salido porque no tengo productor, que me maneje y todo eso, ¿no?, pero he salido a Puerto Escondido, Bahías de Huatulco, y a los alrededores de aquí: Ayutla, Acapulco, Tecoanapa, Buenavista de Allende, eso aquí nomás. Pero estoy tratando yo de conectarme con otra gente para salir fuera de aquí. Antes, cuando estuve con otros grupos andube saliendo afuera.

-¿Qué canciones pegaron, del primer disco, Regaetton?

-La abuela, La negra caliente y El mujeriego.

-O sea, pura arrechera; la gente no quiere balada, no quiere bolero…

-Pues, en fiestas grandes, de baile, sí les gustan las baladas, pero hay que aventar una, y más caliente, música caliente, y después otra balada…

-¿Y cómo a los bertincitos [Bertín Gómez Junior y su Condesa] les sale bien, la gente les…

-…pero cuando están tocando en vivo se avientan dos, tres boleros, no más; a la gente le gusta la putería, que es la música caliente.

-¿Del nuevo disco, Y sigue la bulla, qué canciones les han pegado?

-Las que están pegando es Se le cae la mano, En la Costa y El destrampe. Son las buenas. [Y canta: …y arriba la putería,/ y arriba la putería…]

-¿No te desconsuela a ti, que tú querías hacer música fina…

-…ya no, ya no quiero hacer música fina…

-Pero, ¿no te desconsuela que durante mucho tiempo dijiste, no sé, imitabas a…

-…puro fino, puro fino, a Raphael, a José José, y a todos esos imitaba yo, pero yo vi que la gente quiere la putería…

-Ahí está Mar Azul…

-Pura putería. Así es que hay que echarle a la putería…

-La Luz Roja…

-También: arriba la putería. Si yo alternara con un grupo, que él está aventando pura música caliente, y yo, con mis románticas, acá, no, pues no prendo nada, ni madres. La gente quiere relinchar, brincar y gritar. Eso es lo quiere la raza, que la música la haga vibrar, eso es lo bueno.

-Has ido a donde hay negrada; ¿vas a donde hay indiada?

-Sí, también.

-¿Y bailan?

-Sí, bailan mucho. Un tiempo anduve tocando diario, de día y de noche, que yo ya me andaba quedando con la guajolota de La Estancia, la que se murió parada. Fuimos a tocar a Acatepec. Andaba tocando diario: tocamos en San Nicolás, tocamos en El Faro, en la noche tocamos en Santo Domingo, y al otro día íbamos a tocar en Acatepec, y de regreso íbamos a tocar en Barajillas. Nos fuimos, y, total, que yo tenía el teclado, estábamos tocando, y estaban unos indios atrás de mí, y onde estaba yo tocando las teclas lo vi de reojo, atrás, y me agarré el teclado, blablara-blablá, me lo acabé y, terminándose las teclas, tiene un espacio así, de plástico, llegué y todavía le hice al plástico así: blas-blas-blas-blas-blas. ¡Pinche indio!, que se para y… ¡erga!, dice el indio, solito, y yo de reojo nada más lo estaba viendo, cómo zapateaba. ¡Estaba contento! ¡erga! ¡éste es chingón!, decía el indio: ¡Éste es la chingona! ¿Eh? [Risas.]

-Y tú, ¿te sientes chingón?

-¿Yo? Yo soy humilde.

-Si te sientes, no si tú andas platicando que eres chingón…

-Nooo… No.

-Ya ves que el moreno es fachoso…

-Sí. Pero yo no, nunca, yo le he dicho, me he entrevistado con varios músicos, compañeros del mismo ramo, y yo les he dicho, a unos que los veo medio presumidones, les he dicho: No te sientas chingón, sé chingón. Tú no te sientas chingón, sé chingón cuando estés en el escenario; entonces sé chingón, pero acá no te sientas que eres chingón: sé chingón en los hechos.

-A ver, en el escenario, a la gente… la chilena también es putería, ¿no?

-También, también las toco, les echo versos y todo, pero no me alcanzó el tiempo para aventar un rollo allí…

-Pero, la chilena, ¿pega menos, no pega, sí pega, cómo es?

-La chilena pega, pero, la chilena es para cuando el público ya está prendido, ya en las últimas tandas; ya, cuando el público está hasta la chingada de picoteado y prendido, aviéntale una chilena y con versos y y la jodidida y verás cómo relinchan. Pero, al principio le tocas chilena, no, ahí te vas a estar matando solito y la gente todavía no está picoteada.

-¿Por qué no metiste chilenas en los dos discos anteriores?

-Quiero grabar una que se llama Pueblo de Cuaji, que, ésa canción, el compositor se llama Raúl Peña Vargas: Bonito pueblo de Cuaji,/ mi pueblo a todo dar…

-Pero todas las chilenas dicen bonito pueblo de no sé qué…

-Por eso, él la compuso al pueblo de Cuaji, y ésa va a estar bien para meterla a la radio de aquí. Hay que valorizar a Cuajinicuilapa también.

-Sí, pero no terminaste de platicarme de Acatepec; allí, ¿la gente baila con tu música, se prende?

-Sí, pero baila un poquito menos que aquí. La gente negra es la más alegre…

-Y, ¿a poco Cuaji es lo más arrecho de todo…

-[Risas]…más o menos, creo que sí, Cuajinicuilapa viene… tiene la gente más alegre. ¿No ves? Creo mientan a Cuaji en todas las canciones de arrechera…










-¿Quiénes tocan contigo?

-Mi hijo Jorge Sandoval Ocampo, que le decimos Yoco, él toca las percusiones, él es baterista, toca la guitarra, pero ahorita que agarramos este sistema, nomás percusiones arriba, cencerro y tarola y pat eléctrico todo eso…

-¿Por qué no batería?

-Porque, ya, este sistema que agarramos ya toda la base la cargo en los teclados. Y ya Cristian, el güiro.

-Y, ¿por qué José ya no toca el güiro?

-¿José Neque? Porque ese cabrón cuando se empeda echa bronca. No me vaya a chingá él mismo a mí. No, por esa razón, mejor digo… él quiere, pero, no.

-Es buen músico, ¿no?

-Sí, es bueno…

-Y compone, también…

-Sí, La mama y la hija…

-Aparte, tiene un montón de canciones…

-Que La chichona, que no se qué… Apenas vino y me dijo que la gente le dice que lo quieren ver en una fotografía en un disco mío, y yo y mis dos hijos y él, que salga en la foto, conmigo, ¿no? Le digo: ¿Mire, lo que pasa es que la gente va a decir: Este cabrón está en la foto, pero ¿qué toca?, ¿qué canta?”. Digo: Al menos que se cante usté una canción. Me dijo: Me quiere chingá usté pa que se burlen de mí [e imita el hablar de José, que tiene labio leporino]. Le digo: No, es que es la realidad.

Porque yo estoy seguro de que si yo lo grabo, ése disco, ésa canción que va a grabar José Neque va a pegar, va a pegar porque va a pegar de a madres porque a la gente le gusta el desmadre: les va a gustar. Entonces, ya me dijo que ensaye yo: tirirí- tirirí tiri-riri: Tú cogiste y mataste la puerca [canta]… Me dijo: ¿Se la sabe, usté? Bueno, la voy a practicar. Apréndasela bien, practique y ya cuando la tenga me dice pa que yo venga a cantarla. Digo: ‘arajo, lo voy a grabar.

-Hace tiempo que no compones baladas, boleros… De veras, ¿por qué no te gusta el bolero costeño? Bueno, bolero tú nunca compusiste…

-Lo que pasa es que como yo era imitador de Raphael, de José José, de muchos artistas así…

-De Los Freddy’s…

-Ajá, de Los Freddy’s hasta la voz se me quedó, se me parece…

[Risas]

-Se parece, se parece, ya la voz, voz aguardientosa, y yo ni bebo… Así es que la voz ya se parece, así canto, no trato de imitarle y ya se parece, parece que ya le estoy imitando pero no trato de imitarle, ya la voz ya quedó allí. Entonces, compuse una canción que no he ni grabado, ésa canción se la compuse a mi mujer, a Yuri. Dice: Ya no puedo callar/ sentimientos que siento aquí dentro;/ te voy a confesar/ el amor que hace tiempo te tengo./ Tú lo sabes, amor,/ que te quiero con toda mi vida,/ pero nunca jamás/ me atreví a decirte la realidad.// Te quiero tanto/ que no encuentro palabras/ para decirte te quiero/ y con el corazón,/ vida mía yo te pido me des el consuelo.// Ya no puedo callar// esta loca pasión:// yo te quiero, te quiero.

-Esos que están de moda, La Condesa de Bertín Gómez junior, los chamaquitos estos, ellos tocan una cosa que se parece a la cumbia, al hip-hop y al regaetton y boleros…

-La cumbia, porque en los boleros es pura copia…

-Bueno, ahí tienes Brillas linda, ésa pega, donde sea…

-Sí pega. Le voy a decir que sí pega, ¿eh? A mí me gusta que pega, por la palabra de que brillas linda, pero la letra toda está enredada, ta enredada la letra que yo… me costó mucho trabajo aprendérmela. Me la aprendí y se me olvida, y la canto… Esa canción está así, está media…

-Yo escribí sobre esa canción. Me eché cuatro páginas…

-…está mal, está mal. No me vaya a decir… porque dice el primo Jimmy que usté fue y lo regañó, a Bertín…

-Yo no lo regañé, yo….

-Me dijo, me dijo: Él verá. Le digo: Sí está bien la canción. Pero, yo, por dentro, en mi corazón, yo sé que la canción está mal.

-El problema es que esa canción la hizo pa una cosa y después la fue cambiando para hacerla para otra.

-Sí, era para su hija, y después la aventó que era para una mujer…

-Sí, le fue quitando y componiendo, para el público, y al público le gusta…

-Al público le gusta la palabrita: Brillas linda, eso es lo que le gusta, pero toda la letra, lo demás, está como si fuera un acertijo. Lo bueno allí: [canta] …a mi corazón/, brillas linda, el estribillo, ése es el bueno, lo demás no.

-Sí, pero usté no sabe todavía de amor, por eso no puede hablar de esa canción…

-¡Cómo no voy a saber si no me he enamorado! Y la canción que le acabo de cantar, cómo está de chigona. Está bien…

-Ya, de viejo, le llegó el éxito, después de que mucho le buscó…

-A mí, sí. Digo: No cabe duda, ya ahora de viejo me está llegando la clave…

-¿Por qué? Porque hasta ahora entendiste lo que quiere la gente… Esa discusión la he tenido mucho con Rey David [del grupo Yanga].

-La gente quiere alegría, no que ese romanticismo de la jodida. No, a la gente le gusta la calentura. El romanticismo, cuando se lo estés cantando de gratis, pero que si vas a un baile y les vas a cobrar la entrada, tócales arrechura y eso es. Hazla vibrar, a la gente, que le llegue al corazón lo que grita, así, la música.

-¿Y qué se siente? Organización Magallón, por ejemplo, agarro y cantó tus canciones; tú, ¿qué sentiste?

-Mal, porque me grabó tres canciones de un mismo disco, hubiera grabado una canción, un tema…

-¿Por qué mal?

-Porque él no está grabando en una marca registrada, es pirata; automáticamente me está chingando.

-Pero, ¿no es un reconocimiento a que tu trabajo está bien hecho?

-Está bien, pero hay que pagar ante Hacienda; el gobierno necesita tener ingresos para que también a nosotros nos paguen nuestras regalías.

-Está bien, pero si fueras malo, ¿iban a grabar tus canciones?

-Sí, que me copien, pero, primero se pide permiso y estar en una marca. Sí, es un reconocimento de que las canciones son buenas. Eso sí, por un lado está bien, sí, pero que no me piratien. Yo acabo de sacar Se le cae la mano y dicen que ya la grabó más de nuevo. Hablé con él, con Sandro Magallón, cuando vino a tocar aquí: Los editores lo andan buscando porque quieren las regalías. ¿Qué onda? Yo también necesito.

-¿Y qué te dijo?

-¡Nooo! Va a salir. Ya tiene más del año que me grabó los tres temas y no ha dao nada, no está en una marca registrada; ¿a quién le cobra la editora?, ¿a quién le cobran el derecho de autor?

-¿No le da pena?

-Se aguitó, cuando le dije… Si está grabando en una marca registrada, pues, adelante, pero si no, puro pirata, nada más grabas en un estudio, y a lo piratatero…

-¿En qué estudios grabas?

-En Estudios de la Magia Musical…

-¿Dónde están?

-En Cuajinicuilapa. Lo vamos a armar en diciembre… Para grabar como uno quiere y no como le gusta a los ingenieros, para que la gente, los grupos que quieran grabar tengan donde grabar.

lunes, 22 de agosto de 2011

Inicia Encuentro de expresiones culturales de los afrodescendientes en Marquelia

CRÓNICA DESCOLORIDA EN VARIOS TONOS








18 de agosto

EDUARDO AÑORVE

MARQUELIA

En medio del azaroso y complicado devenir de la lucha de individuos y organizaciones de la Costa Chica, que incluye a Guerrero y Oaxaca, por la reivindicación de los derechos de sus personas, que se denominan de muchos modos (negros, afromexicanos, afromestizos, mestizos, costeños, criollos, afroindios, entre otros, además de mexicanos), el pasado jueves 18 de agosto se realizó en Marquelia el Encuentro de expresiones culturales de los afrodescendientes, al que acudió una centena de personas de la región, además de muchos empleados de varias instituciones del gobierno municipal, estatal y nacional para discutir, analizar y proponer sus realidades, sus ideas y sus aspiraciones.

El motor o impulsor de este encuentro, programado y apoyado por varias organizaciones de ambos estados, fue Benigno Gallardo de la Rosa, consejero nacional de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) por los pueblos afromexicanos de Guerrero.

En lo que estamos o lo que pretendemos

La maestra de ceremonias de este encuentro explica: “El objetivo de este encuentro… tiene la finalidad de propiciar espacios de diálogo y enriquecimiento mutuo entre la población afrodescendiente de la Costa Chica de Oaxaca y Guerrero, que permita visualizar su riqueza y aportaciones culturales, así como conocer la situación de racismo, discriminación, marginación y exclusión que los afecta. Así mismo, se busca conocer su opinión respecto a los mecanismos de consulta que se puedan implementar en sus comunidades o regiones, que puedan derivar en la construcción de líneas y acciones de política pública y desarrollo con identidad”.

Mensaje casi no escuchado y poco entendido por muchos asistentes, excepto por lo entendidos, porque al preguntársele a algunos de aquellos se concluye que estaban en todo menos en misa, es decir, el discurso nos sigue aburriendo, excepto a los aplaudidores de oficio.

El primer orador de este acto fue el anfitrión, Jesús Rico, presidente de Marquelia, quien intentó ensartar algunas ideas que no tenía claras en un discurso errático y desangelado: “…para Marquelia, el hecho de ser sede de un evento inédito representa y nos enorgullece saber que la raza afromexicana [¿Raza?, ni que juéramos perros, pensó y dijo en voz alta una asistente de los de silla no en presidium], hoy no será una más olvidada, y que así como con los demás hermanos se tendrán que recibir los apoyos de las diferentes gestiones y en todos los niveles [y aquí descubrió el pastel que él, cuando menos visualiza: frescos dineros del erario para beneficio de su pueblo, es decir, lo moviliza el móvil dinerístico, a pesar del discurso, o por eso el discurso de raza y sangre y afroidentidades].

“Yo celebro una plática adelantada que tuvimos con el compañero Benigno Gallardo, cuando nos decía que si se podía hacer este evento… créanlo, y lo digo con mucha realidad [¿En realidad?, iba a preguntar este reportero sin autoridad, pero por las características del acto no se podía interpelar al aludido], quienes hoy tenemos el encargo de poder dirigir los destinos de un municipio [y no fue el dedo divino o el Verbo Encarnado quien así lo quiso] y pertenecer a la raza afromexicana, es un doble compromiso, porque demostramos que se trae la capacidad y que en nuestro… en nosotros estará que esto se continúe, sobre todo pensando de que nuestros hermanos de raza tienen que terminar con ese racionalismo [¡Versos! Negros somos y que reine la atribuida irracionalidad porque los negros, como las mujeres y los cerdos, no somos sujetos de ideas] que en otras… que en otros países se da. Yo le doy la más cordial bienvenida a todos mis hermanos de raza y espero que su estancia en este lugar sea de lo más placentero: todos, bienvenidos”.

El estilo negro

En su intervención ante la negrada, el consejero nacional de la CDI y dirigente del movimiento estatal de los afromexicanos, Benigno Gallardo de la Rosa emitió un mensaje “al estilo negro” (a decir del arrecho y emocionado presentador, y ni pa qué comentarlo si él se comenta solo): “Espero no emocionarme demasiado. Y andaba buscando entre mi puchique palabras… algo que no me hiciera tan chando y que pudiera expresar que el día de hoy, de manera histórica, independientemente de la lucha que desde muchos años han dado otros hombres y mujeres por este logro, que no hoy dejamos de estar chinqueques… es una expresión muy afro… y decía a los funcionarios que están compartiendo el presidum con nosotros: las políticas públicas, ahora, habrán de llevar el término “afro”, independientemente de que la palabra “indígena” lo contenga como etnia. Decía que las políticas públicas tienen por normatividad ser cuando menos una población cuarenta por ciento hablante de alguna lengua, y el próximo pasado consejo nacional, en Campeche, decíamos: Si no tenemos lengua que… dependiendo de qué punto de vista la analicemos, aunque sea puro, lo tienen que poner en las políticas públicas nacionales.

Poetas habemos, o nos sentimos o semos

“¿Por qué llamarle Costa Chica si la queremos tanto, expresó Rubén Mora?, ¿por qué ser Costa Chica si tenemos tantos recursos?, ¿por qué ser chica si aquí viven hombres y mujeres, mujeres y hombres de gran corazón y que tienen la fiesta y la capacidad en su cuerpo y en su alma?, ¿por qué ser Costa Chica si aquí nació Rubén Mora Gutiérrez?, ¿por qué ser Costa Chica si aquí nació Álvaro Carrillo?, ¿por qué ser Costa Chica si el gobernador repite, por la capacidad de gobernar a Guerrero?”.

La etnia 63, y al gobernador lo queremos y admiramos

“Cortés, como debe ser un negro, expreso, compañeros y hermanos de Oaxaca, la más cordial bienvenida a todos ustedes, y que al final de este encuentro ojalá podamos haber construido y descubierto los liderazgos que necesita el movimiento nacional afromexicano para ser muestra nacional y pasar a ser, de una vez por todas, la etnia número 63 del país, para ser la quinta etnia de Guerrero y para que aquí, desde aquí” le expresamos “al gobernador de Guerrero que apoyamos la reforma del artículo 10 y del artículo 47 constitucionales para que las poblaciones indígenas y la mexicana, y la afromexicana, en este caso específico, ya estén en la Constitución de Guerrero, y también para quienes elaboran la nueva Constitución de Guerrero, redacten, no solamente el nombre afromexicano sino los derechos específicos, diferenciados y sujetos de derecho público, como queremos ser y debiéramos haber sido hace muchos años los afrodescendientes”.

Luego, este dirigente agradeció a las instituciones educativas presentes, como la Universidad Autónoma de Guerrero, la Intercultural de Guerrero, la de los Pueblos del Sur, a quienes arengó para que colaboraran en la elaboración “del alfabeto negro, para que sigamos construyendo nuestro diccionario, para que los maestros no nos digan que no podemos decir chirundo, no nos digan que no podemos decir chando. Si la educación nacional nos escondió 500 años, que sea la educación nacional quien diga al pueblo de México que la etnia 63 existe, que se llama afrodescendiente y que en Guerrero y Oaxaca nos queremos llamar negros. Queremos pasar del reclamo a una propuesta que está aquí representada por los líderes de cada pueblo y de cada comunidad en cada municipio”.

Pasando reporte del desaire

“Gracias, señor presidente [de Marquelia], y ojalá usted sea la punta de lanza para convocar a los otros 9 presidentes negros, y que no se avergüencen de serlo, que sientan un profundo orgullo de ser negros, de ser chimecos, de ser patecos y de tener un chingo de corazón”. [Y aunque se dijo y se invitó que los gobernadores de Guerrero y Oaxaca estarían presentes, ni siquiera los presidentes municipales invitados acudieron, excepto el mencionado, que tenía que estar presenta casi de a güevo, y no por vergüenza negrística sino por qué me importa]

Los padrinitos mágicos

Apadrinando a estos imberbes negros o costeños o afromexicanos o afromestizos o cómo-sea-que-se-llamen-o-nos-llamen-nomás-que- nos-caigan-los-centavos, estuvieron el Centro Superior de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la Coordinación General de la Educación Intercultural Bilingüe, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, la Dirección General de Culturas Populares, la Dirección General de Educación Indígena, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, la Secretaría de Salud y la Universidad Pedagógica Nacional.

Datos estadísticos científicamente fundados sobre la alarmante [¡Ay, sí tú, no me lo digas!] discriminación en México

María Vallarta, del Consejo Nacional para la Prevenir la Discriminación (Conapred), alarmó al indiferente auditorio, de suyo no racista o discriminador, con información tan alarmante que nadie creía que fuera posible [excepto ella y su equipo, más claro está que ni negro al que bañaron para ver de qué color era]: “En el año 2010 llevamos a cabo una encuesta sobre discriminación en que se arrojaron datos alarmantes en la situación de discriminación en nuestro país; como ejemplo, el 64.6 por ciento de las personas en México se consideran a sí mismas “morenas”, sin embargo, el 54.8 por ciento afirma que a las personas se les insulta por su color de piel, y el 15 por ciento ha sentido que sus derechos no han sido respetados por esta misma razón. Por otra parte, el 54.8 por ciento de las personas creen que en México las personas insultan a otras personas en la calle por su color de piel. Para esto estamos aquí, para trabajar, para que la diversidad no sea motivo de insultos, de discriminación, de desigualdad [O, ¿cómo nos rescatan de tan infamante situación, sino a través de una reedición de boyescautismo chilango?].

“En el Conapred, la manera en que vamos a contribuir al combate de la discriminación, de manera específica, es mediante propuestas de política pública, investigación y generación de conocimientos, divulgación y difusión de recomendaciones, la promoción cultural, la formación y capacitación, y participando en la agenda nacional” de este año que la ONU designó para tal fin.

En otro momento, consecutivo del anterior discurso, la enviada del director del CDI nacional ensartó al auditorio este mensaje: “…estamos ocupados en no nada más hacer visible la posibilidad de que los pueblos indígenas y negros existan [Off course, piensa este reportero, como recién deportado del paraíso del norte: Ya necesitábamos héroes-funcionarios que nos den color para que nos visibilicemos, porque nosotros, negros caníbales y salvajes, sobrinos de tía Ganga, ni entre nosotros nos podemos ver], estamos totalmente ocupados en que sus derechos fundamentales sean respetados, estamos en la construcción y en los ajustes a las legislaciones, tanto nacionales como locales, para que cada uno de los derechos humanos sea respetados. En el pasado mes de abril, el presidente Calderón aprobó las modificaciones al artículo primero constitucional; por favor, revísenlo, léanlo, porque este cambio es un cambio estructural para todo el país. Quiere decir que todos los derechos humanos son respetados y deben de serlo, y por eso debemos de luchar. Además, hace ese cambio a la Constitución la posibilidad, da un margen importante para que el famoso convenio 169 de la OIT sea vinculante, y los derechos que ahí se plasman sean respetados por las autoridades y nosotros mismos [Aquí se debía gritar: Los negros te amamos Calderón, más que a Obama, pero todo mundo andaba ocupado en rascarse las ideas propias y no las ajenas]”.

Sólo existen y les hacemos caso si se dejan censar

La funcionaria de la Dirección de Participación y Consulta de la CDI fue clara y sincera sobre el tema [denotando que no es política ni espera el voto de nadie en los días venideros]: “Lo que queremos hacer es una consulta para la identificación de comunidades afrodescendientes de México; esto lo estamos haciendo en Oaxaca, en Guerrero, en Veracruz, en Michoacán y en Coahuila: queremos identificar a todas las comunidades afrodescendientes, y esto, ¿para qué es? Las consultas las hacemos directamente con la población, no queremos que un antropólogo o investigador, aunque sean muy renombrados y tengan otra versión muy importante, vayan y nos digan: Ah, bueno, pues aquí tenemos a las comunidades afrodescendientes de Oaxaca, y son éstas, y aquí están las de Guerrero. Lo que queremos es que sean ustedes mismos quienes nos digan: Nosotros somos una comunidad afrodescendiente, ésta es nuestra cultura, ésta es nuestra historia, así nos organizamos. Nosotros somos comunidad afrodescendiente.

“Y ya, a través de la institución, nosotros elaboramos documentos que les vamos a entregar, primero, a ustedes y sus comunidades, que ustedes nos aporten, en buena parte, esta información que vamos a trabajar en este foro, y vamos a hacer una cédula de identificación de cada una de sus comunidades; éstas, también se las vamos a entregar al gobierno del estado, al Congreso local y también a las instituciones federales para que sepan dónde y quiénes son las comunidades afrodescendientes.

“Por desgracia, las instituciones de gobierno tampoco conocen a la población afrodescendiente; entonces, ¿cómo queremos atender a la población si no sabemos ni cuántos son ni dónde se encuentran, ni cuál es su cultura? Hacemos esta consulta para que pueda haber una atención gubernamental más dirigida y, sobre todo, pertenencia cultural: Sí desarrollo, pero con identidad, respetando y fortaleciendo su cultura. Lo que queremos también, con esta información que vamos a sacar de los afrodescendientes, es hacer difusión de su cultura, que se valorice en toda la nación, no sólo en el gobierno sino en la población, las aportaciones que la población afrodescendientes le ha hecho a nuestra cultura nacional” [Y qué bueno que vino a este foro a expresar lo que entre los afronegros no se sabía ni se conocía. Dios le pague].

Lo del futuro no importa, pero, ¿quién resuelve el presente?: Mario Moreno, en su papel

Marcos Matías Alonso, secretario de los Indígenas del Estado de Guerrero, político como él mismo, no podía quedarse atrás sin recetar su dosis de demagogia [y hasta de falsa poesía y romanticismo]: “Los pueblos indígenas y los pueblos negros somos hermanos del mismo dolor, pero también somos hermanos de la misma esperanza. Hay que voltear la vista hacia el pasado pero no hay que quedarse mucho tiempo ahí, hay que pensar en el porvenir, hacia el futuro, para que las nuevas generaciones puedan tener un futuro más placentero. Presidente municipal, muchas gracias por recibirnos aquí, en Marquelia, por acompañar aquí a nuestros hermanos, nuestros hermanos de sangre, los de raíz mestiza, los de raíz indígena y la tercera raíz, como le llaman también, los pueblos de origen negro, esta gran raíz que somos parte de este México tan hermoso y tan grande. Yo me he llevado sorpresas en los últimos tiempos y, la verdad, me quedé sorprendido en constatar que la llegada de los pueblos de origen negro o afro, como le llaman, en la CDI han encontrado un espacio de representación, y me encontré con Benigno Gallardo, y cuando lo encontré yo pensé que andaba de mesero, y me dijo: No, Marcos, yo son consejero nacional y me he ganado esta batalla a pulso, porque los otros pueblos, como hemos ido a reencontrarnos con la historia, pues, nos ven en la cocina o meseros, como servidores, pero no con el espacio de representación política. Por eso es que yo creo que Benigno tiene una gran responsabilidad, porque es el primero, y después la compañera de Oaxaca, que llegan a este espacio y lo tienen que representar y lo están haciendo con mucha dignidad”.

Luego de ello, los trabajos de los afronegros asistentes iban a organizarse en cinco mesas, dirigidas por funcionarios de las instituciones mencionadas: Historia, cosmovisión, medicina tradicional, educación y organización social, los que se concluirían el viernes 19.